Cada instante es una experiencia...

"Viajamos para cambiar, no de lugar, sino de ideas"
(Hipólito Taine)
Cada día vivimos experiencias, sean grandes o pequeñas, todas cuentan cuando se trata de disfrutar...
Si comemos fuera de casa, si vamos de paseo por un parque, si nos divertimos en un río o si nos vamos de vacaciones al otro lado del Atlántico, todo forma parte de nuestra gran experiencia: La Vida.
Me confieso amante de la vida y de todo lo que cada día soy capaz de descubrir, porque en el rincón menos esperado puedes encontrar el más grande de los tesoros...



viernes, 11 de noviembre de 2016

Bitácora de ocho días en las aguas turquesa de la Riviera Maya

Con la llegada del frío, muchos buscamos un escape hacia los rincones amados por el sol y, mejor aún si vienen envueltos por un ambiente tropical como el Caribe. Hay quienes piensan que el Caribe está más enfocado a la gente joven que busca fiesta, pero la realidad es que es un destino que tiene mucho que ofrecer a todo tipo de viajero. Nosotros, nos fuimos a Riviera Maya con nuestras dos niñas y tanto ellas como nosotros nos quedamos encantados. Eso sí, es importante seleccionar bien el hotel para asegurarte de que todos puedan disfrutar de unos días inolvidables.

Cuando decidimos ir al Caribe, tuvimos que decidir entre México o República Dominicana y nos decantamos por la Riviera Maya porque, viajando con niñas, vimos que podía ser un lugar ideal para que cada uno encontrara su manera de divertirse y, al mismo tiempo, descubrir escenarios culturales e históricos interesantes.

Así, nos fuimos a la tierra del Tequila, el Mariachi y el Chile.

Día 1: De España a Cancún
Entre España y Cancún el vuelo demora unas 9 horas, pero realmente no se hacen pesadas porque los horarios suelen ser bastante cómodos y los aviones están acondicionados para el confort de los pasajeros (claro que esto también depende mucho de la línea aérea con la que vueles; en nuestro caso fue Air Europa y aunque el avión no es de los más modernos, es bastante cómodo). Si viajas con niños, mi recomendación es que lleves algún libro de pintar, una tablet con algunas pelis y algunos juegos que puedan entretener a los chicos durante el vuelo.

Trotarincones con destino: Cancún

Al llegar al Aeropuerto Internacional de Cancún, nos estaba esperando el traslado que nos llevaría hasta nuestro hotel: el Grand Bahía Príncipe Riviera Maya Resort. Es un complejo que está conformado por 4 hoteles: Coba, que es ideal para ir con familias, pues las habitaciones son todas Junior Suites y dispone de un parque acuático para los niños; Tulum, que es tanto para parejas como para familias y dispone de habitaciones estándar y de Suites; y los dos un poco más lujosos que son el Luxury Akumal y el Luxury Sian Ka’An, este último una especie de townhouses privados con un ambiente de lujo total.
Nosotros nos alojamos en el Coba. Nos dieron una habitación muy cercana al parque acuático y al Mini Club de los “Bahía Scouts”, que es un estupendo Mini Club donde los niños se divierten sin parar mientras los padres podemos aprovechar unos momentos de tiempo libre para disfrutar en pareja…

Habitaciones del Grand Bahía Príncipe Cobá

Llegamos un sábado al final de la tarde. Después de hacer el check in en el hotel y descansar un poco del viaje, nos fuimos a cenar al restaurante principal del Hotel Coba que se llama Kukulcan. Este restaurante buffet cuenta con diversos sectores donde ofrecen platos típicos de diferentes países. Mi sección favorita, sin duda, la mexicana. Los chilaquiles me atraparon y desde ese día se hicieron unos de mis favoritos.

Chilaquiles con queso y plátano frito… 

La distribución del Kukulcan es bastante cómoda, con una gran variedad, calidad y excelente presentación. Disponen también de un buffet para los niños, diseñado a su altura para que cada uno pueda servirse lo que le apetezca comer. La sección de postres es una tentación total.

Dulce Tentación

Después de la cena, podías sentarte en el bar de la piscina que está abierto 24 horas o disfrutar de la música en vivo en el bar del lobby o de la plaza principal del hotel. Nosotros, que estábamos un poco cansados del viaje,  nos fuimos a dar un paseo por las instalaciones del hotel y luego a la habitación a descansar.

Habitación del Grand Bahía Príncipe Cobá

Te recomiendo que apenas llegues hagas la reserva de las 3 cenas a la carta que tienes incluido en el paquete cuando vas a estar más de 6 noches porque suele haber gran cantidad de reservaciones y puedes quedarte sin el restaurante que quieres. Nosotros queríamos el Restaurante La Gran Tortuga donde yo había estado la vez anterior, pero ya no había disponibilidad, así que hicimos reserva en los restaurantes Frutos del Mar, Mikado y Dolce Vita.

Día 2: Encuentro con las instalaciones del hotel
Nos levantamos pronto y desayunamos en el Kukulcan. Igual que para la cena, en el desayuno dispones de una gran variedad de comidas, desde bollería y panes de diferentes tipos, cereales, frutas, tortillas, comida mexicana preparada al momento (burritos, tamales, enchiladas, chilaquiles…).

Primer amanecer en México.

Después del desayuno, el hotel te pide que asistas a una reunión donde te ofrecerán las excursiones disponibles por si te apetece contratar alguna (las puedes llevar contratadas desde España o las contratas directamente en destino). Yo ya había estado en Chichén Itza anteriormente así que esta vez decidimos coger la excursión de las ruinas mayas de Coba y Tulum. Al salir de la reunión nos dispusimos a descansar todo el día primero en una de las piscinas, luego en la otra que tenía el parque acuático para las niñas y, después de comer en el restaurante de la piscina (al aire libre) nos fuimos a la playa del Tulum.


Parque Acuático del Grand Bahía Príncipe Coba – Riviera Maya

El Coba no tiene playa propia sino que debes utilizar la del Tulum o el Akumal, a las cuales puedes ir andando o en los tenecitos que van haciendo recorrido por todas las instalaciones del complejo. 

Tren gratuito para desplazarte por el Complejo.
Arena fina, aguas turquesa y un clima perfecto…

Playa del Gran Bahía Príncipe Tulum

Día 3: A Playa del Carmen en coche de alquiler
Nos levantamos muy pronto. Desayunamos y alquilamos un coche para ir hasta Playa del Carmen.

Empezando el día con energía…

Nuestro coche de alquiler en la Riviera Maya…

Paseamos por la 5ta Avenida y recorrimos el paseo turístico que está muy bonito pero también bastante masificado.

Tequila y más tequila…

Hay muchas tiendas para comprar souvenirs, pero yo recomendaría hacer las compras en el Mercado 28 de Cancún que suele tener mejores precios y es un poco más autóctono. En Playa del Carmen te puede resultar un poco agobiante que los vendedores te aborden para convencerte de que entres a sus tiendas.

Bahía de Playa del Carmen

Una de las cosas que más me gustó (y me refrescó porque entre el calor y la humedad que hay sientes que vas a desmayar) es que mientras vas andando puedes comprar fruta fresca recién cortada. Desde piña o sandía hasta una fruta que en Venezuela llaman “Mamón” y que en México la sirven con chile en polvo. La combinación de sabores entre lo ácido, dulce y picante es fabulosa.

Fruta tropical con chile picante…

Día 4: Nadando con Delfines
El complejo tiene un Delfinario dentro del propio hotel. Contratar esta aventura fue una experiencia mágica que las niñas disfrutaron muchísimo. Estuvimos allí toda la mañana jugando con los delfines y nos hicieron unas fotos y videos hermosos. Hay diferentes planes para que puedas escoger entre sólo interactuar con los delfines o dejarte llevar por ellos en la piscina.

Alex dejándose llevar por dos delfines…

Val nadando con un hermoso delfín…

Vic acariciando al delfín…

Al salir de allí fuimos a comer en el restaurante Yucatán. Muy parecido al Kukulcan pero con vista al mar. Es excelente tanto en calidad como en variedad. Las niñas querían ir a conocer el Mini Club, así que las niñas se quedaron allí jugando y haciendo amigos mientras nosotros dábamos un paseo por el hotel como de “HoneyMooners”

Mini Club Bahía Scouts

Llegamos a una zona exclusivamente para adultos, donde hay unos jacuzzis relajantes. Nos metimos en el Jacuzzi Bar La Iguana y disfrutamos una tarde maravillosa de relax total.

Amor bajo el cielo Maya

Por la noche, disfrutamos un espectáculo de magia con “Sebastián, el Mago” en la piscina principal del hotel orientado hacia la diversión de los más pequeños y posteriormente disfrutamos de un Show Party con algunas acrobacias que nos mantuvieron entretenidos por un buen rato.

Pool Party en el Grand Bahía Príncipe Riviera Maya

En contacto con la Magia de “Sebastián El Mago”

Magia para Niños en Grand Bahía Príncipe Riviera Maya
Para cenar, teníamos reservado el Rest. Frutos del Mar. Nos dieron como aperitivo una bebida llamada Salto Ángel que era una mezcla entre dulce y ácido. Pedí Sopa Siete Chiles (no picaba tanto como imaginaba, pero estaba muy buena) y Pollo al Camembert. Ale pidió una Parrilla de Mariscos y las niñas dedos de pescado. La comida estaba muy buena, lo único no tan bueno es que el servicio tardó muchísimo en traernos la comida, con lo cual estuvimos casi una hora y media esperando la cena y como habíamos estado todo el día entre playas y piscinas las niñas estaban agotadas.

Val casi dormida en el Restaurante Frutos del Mar.

Vic no aguantó la espera y cayó rendida en el Rest. Frutos del Mar.

Día 5: Excursión a Cobá y Tulúm
Salimos muy pronto porque teníamos la excursión a Cobá y Tulum. Nos buscaron en el hotel y nos llevaron a la zona arqueológica de Tulum. Nos dieron unos minutos para darnos un baño refrescante en la playa de Tulum, lo cual se agradece porque hacía bastante calor.

Las Trotarincones explorando Tulúm


Un refrescante baño en la playa de Tulúm

Al salir de allí fuimos a Coba, una especie de jungla en la que debes atravesar un camino que te lleva hasta la base de la pirámide de Coba, que es una de las pocas donde aún permiten subir hasta la cima. 

Subiendo a las Ruinas Mayas de Cobá

A las niñas las subimos a un carrito-bici para que no se cansaran demasiado ya que el trayecto que había que caminar era largo y hacía muchísimo calor.

Una especie de “Tuc-Tuc” mexicano…

Los Trotarincones en la pirámide Maya de Cobá.

Ale en la cima de Coba, con la selva detrás.

Lo que no nos gustó de esa excursión: nos pasearon por un Cenote al que llegamos después de atravesar un supuesto “poblado Maya” que no era real. Estaba todo como montado en un escenario. La supuesta cocinera maya que nos presentaron allí y que nos mostró donde aparentemente vivía, era una señora que luego vimos salir vestida con vaquero y camiseta para coger el bus hacia la ciudad. No nos gustó que el guía nos engañara contándonos historias que no son ciertas. La comida venía incluida en la excursión y nos llevaron a un restaurante “típico”, pero en realidad no nos gustó nada. Parecía un chiringuito de carretera de esas donde se paran los camiones. El menú era buffet pero sólo había carne, patatas, tortilla, pollo, arroz y una ensalada que no tenía buen aspecto. Ni siquiera las niñas querían comer porque la comida no se veía apetecible. Al salir de allí nos llevaron a un mercado artesanal pero era de los típicos mercados hechos sólo para turistas donde los precios de lo que venden son tres veces más de lo que cuesta en cualquier otra parte. Y nos hicieron perder allí un montón de tiempo tratando de que compráramos. Yo había estado en el Mercado 28 de Cancún y la verdad estaba muchísimo mejor para hacer las compras de souvenirs.

Representación de un poblado Maya…

Cenote Maya cerca de las ruinas de Cobá

A pesar de que esta excursión no la recomiendo ya que el guía solo estaba preparado para comercializar los productos del mercado de artesanías, y el cenote no era encantador como otros que hemos visitado antes, pues parecía más bien un riachuelo en medio de un terreno baldío, nosotros igual nos divertimos muchísimo y disfrutamos conociendo rincones encantadores... En los viajes es importante que el guía sea bueno para que el recuerdo de los lugares visitados no se centren en su deficiente desempeño.  

Al volver al hotel disfrutamos de una Fiesta / Party Time con bailes en el bar principal del hotel. Si una cosa hay que resaltar de la cadena Bahía Príncipe es su animación. Se esmeran en que los huéspedes se diviertan, disfruten y desconecten mientras estén en sus instalaciones.

Shows nocturnos en el Grand Bahía Príncipe Riviera Maya

Alex, con cara de no disfrutar mucho 

Día 6: HoneyMooners y Cena con Tepanyaki
Una vez que las niñas conocieron el Bahía Scouts, querían estar allí todo el rato, así que las dejamos para que pasaran el día allí con sus amigos. Las llevaron a hacer snorkeling en la playa y a interactuar con la fauna caribeña como iguanas, tucanes y otros. Ale y yo aprovechamos para relajarnos en la playa del Akumal y comimos en el restaurante del Akumal como dos recién casados.

Nuestros momentos de diversión en pareja…

Una comida romántica, vista al mar…

A media tarde, un Capuchino siempre viene bien.

Por la noche, teníamos reservada la cena en el Mikado, restaurante japonés con show cooking muy entretenido. Lo mejor de todo: el postre que era una Tempura de Helado de Chocolate.


Restaurante Japonés del Grand Bahía Príncipe Riviera Maya

Día 7: Birthday Party de Monkey y Cena en Dolce Vita
Disfrutamos una mañana de playa en familia en la playita del Akumal. Por la tarde fuimos a la Birthday Party de Monkey donde les hicieron piñata y tarta a los niños para celebrar el cumpleaños de una de las mascotas del Mini Club.

Birthday Party de Monkey

Estuvimos en la piscina cercana al parque acuático y disfrutamos del restaurante Oasis que es el de la piscina. Teníamos unas mascotas que están por todo el Complejo y que a Val le asustaban porque cada vez que se descuidaba le robaban la comida…

Animalillos graciosos y juguetones…

La cena, la reservamos en el Dolce Vita. La comida estaba genial (yo pedí Pollo al Tartufo y Ale y las niñas Lasanga), pero nuevamente el horario no nos ayudó y la pobre Victoria se quedó dormida sobre el plato.

Restaurante Dolce Vita 

Día 8: Aprovechando al máximo el último día
Como había que aprovechar el último día al máximo, nos fuimos un rato a la playa y luego a la piscina del Akumal, donde nos divertimos pidiendo algunas bebidas en el bar que tienen dentro de la piscina.

Mañana de ver las especies marinas…

Sirenas en la piscina…

Por la tarde fuimos al parque acuático para que las niñas disfrutaran antes de irnos. Comimos unos helados en la piscina y nos preparamos para irnos de regreso a España.

Lamentablemente nada es para siempre, pero cuando se disfruta de lo bueno siempre nos quedará el magnífico recuerdo y las ganas de repetir las experiencias…

jueves, 25 de febrero de 2016

La Aventura de comer en China, mucho más que rollitos de primavera e insectos fritos

    Cuando visitas China te das cuenta de que el “Arroz Tres Delicias” y los “Rollitos de Primavera”, tal como los conocemos en España, no existen en realidad dentro de la gastronomía china. Los restaurantes chinos varían mucho el contenido de sus cartas, de acuerdo a la región e incluso a la ciudad donde te encuentres. Por ejemplo, si vas a Beijing, encontrarás que cocinan muchos platos asopados, con caldo y con picante. En Shanghai, en cambio, suelen usar bastante picante también pero los platos son más secos, al horno o fritos.
Carne con vegetales MUY PICANTE

Cerdo Agridulce y Noodles fritos

Noodles con Vegetales

    En nuestro viaje al gigante asiático, hicimos una escala en Helsinki, donde, por cierto, las niñas disfrutaron muchísimo de un encuentro con el mismísimo Papá Noel que se queda en el aeropuerto de esta ciudad finlandesa para saludar y ofrecer chocolatinas a los peques. En la escala, aprovechamos de comer en Burguer King y podemos decir que a partir de allí esa fue la última vez que comimos algo que no fuera asiático. Desde nuestra llegada a China quisimos probar los diferentes platos y, como la variedad es tan grande, siempre queríamos intentar con algo nuevo. Eso si, no fue una tarea fácil
El más hermoso Papá Noel que hemos visto... 
Nuestra última comida americana antes de seguir nuestro camino a Asia

    Entrar a cualquier restaurante era casi una misión imposible, generalmente teníamos que recorrer tres o cuatro antes de encontrar alguno que reuniera las características que necesitábamos. ¿Cuáles características? 1) Que tuviera carta en inglés y/o con fotografías. 2) Que tuvieran platillos “buyao lade” (sin picante) porque nuestra hija pequeña, Victoria, no come aún con demasiado picante. Lo más difícil de conseguir era que tuvieran carta en inglés. En Beijing y Shanghai era menos complicado, pero en Xi’an la cosa fue mucho más difícil, porque además de que la mayoría (por no decir que el 99%) sólo tenían la carta en chino y sin ningún tipo de imágenes, el personal no entendía ni “yes”, lo cual complicaba hasta poder pedir un plato con señas…

    Cada vez que llegaba la hora de comer, nos tocaba hacer un "tour de reconocimiento" por un par de sitios hasta que encontrábamos donde poder comer, algunas veces arriesgándonos a pedir lo que llamamos “platos sorpresa”, porque debíamos esperar a verlos en la mesa para saber lo que comeríamos, aunque algunos incluso después de probarlos no lográbamos saber de qué estaban hechos…

"Plato Sorpresa": Sangre coagulada MUY PICANTE y costillas adobadas

Otro "Plato Sorpresa", manitas de cerdo estofadas

    Un día, estando en Xi’an, creímos que sería el peor a la hora de comer porque habíamos recorrido tres restaurantes donde sólo hablaban chino y las cartas estaban también en chino y sin fotos. Como las niñas tenían ya mucha hambre, decidimos dejarnos llevar por el destino y entramos en el primer lugar que se nos atravesó. De primera impresión no tenía muy buena pinta. Era una especie de suburbio subterráneo que descubrimos al ver a un chinito entrar tras una cortina de plástico. Lo seguimos y al abrir la cortina nos sentimos como Charlie en la Fábrica de Chocolate: había tantos locales de comida como personas hay en China… Empezamos a recorrerlos para ver en cuál nos atrevíamos a entrar. Nos dispusimos a entrar en uno que estaba a mano izquierda. Ahora venía el nuevo reto: ¿Cómo pedir la comida de una carta completamente escrita  en chino? Vimos un par de platos con fotos y pedimos una especie de Kebab con algo dentro (todavía hoy no se lo que era) y, para sorpresa nuestra, a todos, incluidas las niñas, nos encantó. Yo pedí unos Noodles que estaban muy ricos, pero como eran demasiado picantes me los tuve que comer enteros yo.

Mi ensalada favorita

Noodles picantes
Y allí, detrás de esa cortina negra, hay un mundo gastronómico en Xi'an

    Con el tema de los insectos, la verdad el olor que hay en la calle Wanfujing es bastante fuerte. Ver los pinchos de escorpiones moviéndose esperando a que los metan en la freidora no causa tanta impresión como el olor que te acompañará hasta que logres salir de ese largo callejón. En realidad, a mi ese olor me quitó las ganas de probar la comida, porque aunque no sólo venden insectos sino que también venden brochetas de frutas caramelizadas, pinchos de carne/pollo, postres típicos, la verdad es que desde que entré al lugar el estómago se me cerró y apenas pude probar unos turrones y un maxi rollo de primavera. Las niñas viendo las estrellitas y caballitos de mar estaban asombradas, pero no perdieron el apetito y comieron sus frutas caramelizadas que, dicen, estaban bastante buenas.
Alexis pensando en comerse un pincho...

Pinchos de escorpiones

Valery comiendo frutas caramelizadas

Victoria orgullosa de su Maxi Rollito de Primavera

Variedad de comida en la Calle Wanfujing

Iniciando el recorrido por el pasillo de la comida rápida

Aunque parecen dulces, son una especie de panes como los Dim Sum, pero de colores 

Estrellas de Mar y escorpiones 

    Sin embargo, si hay algo que de verdad me causó impresión fue entrar a un Carrefour. En la sección de pescadería, tenían unos acuarios gigantes donde tenían todo tipo de peces, tortugas, anguilas, sapos, ranas pero todo vivo, era como visitar una tienda de mascotas. La gente haciendo la compra, selecciona el animalillo que le guste, lo pesa y se lo lleva a casa vivo para cocinarlo. Algo así como nosotros en España compramos los Buey de Mar o los Centollos, pero ellos incluyen ranas y tortugas. Me daba un poco de pena verles allí esperando para ser la comida o cena de alguien...

Sección de comida fresca del Carrefour (Shanghai)

Más fresco, imposible

Mariscos frescos en Carrefour (Shanghai)

Pobrecitas, listas para ser compradas como plato principal


    De todas las comidas que probamos, hubo algunas cosas que nos dejaron enganchados: sin duda, los Dumplings son los primeros que echamos de menos y que repetimos cada vez que pudimos. Son unos pequeños panecillos fritos rellenos con carne o gambas o espinacas o diversos ingredientes. Para comerlos, hay que cogerlo con los palillos y abrir un pequeño agujero con los dientes para sorber el líquido. Una vez hecho esto ya puedes comerlo en dos mordiscos. Hay otros muy parecidos llamados Dim Sum, pero no son fritos sino que se hacen al vapor y generalmente no son rellenos. Estos son como un pan pero al estar cocido al vapor no queda tostado sino que es completamente tierno y blanco.


Una buena combinación: Tofu con setas + Dumplings mixtos
Preparación de los dumplings

    A Victoria, una de las comidas que más le encantó fueron los Noodles. En todos los lugares donde fuimos a comer no podía faltar pedir un plato de Noodles. Así ella sabía que si el resto de la comida no le gustaba o era muy picante, siempre tendría asegurado que no se quedaría con la tripita vacía… 

Noodles salteados con vegetales

Noodles con carne

Noodles parecidos a la comida China de Venezuela

     La única vez que a Vic no le funcionó su estrategia fue en el restaurante Spice Spirit, donde TODO, absolutamente todo, incluido los noodles, eran picantes (pero al extremo). A mi me encantó, pero tanto Vic que no come picante, como Val que suele gustarle, terminaron comiendo arroz que era lo único que no tenía picante. Para contar el tiempo que tardan en servirte la comida, te dejan un reloj de arena en la mesa. Luego, las comidas te las acompañan además de con arroz blanco, con sandía cortada en trozos para que puedas ir soportando el picante intenso que tienen todos sus platos. 

Restaurante especialista en platos picantes... (Shanghai)

Reloj de Arena para medir el tiempo que tardan en servir la comida

Tofu, ¡mi favorito!

Val y Vic en Spice Spirit

    También hay otros dos lugares que merecen especial atención ahora que hablamos de gastronomía. El primero es el Barrio Musulmán de Xi'an. El pan que comimos allí es uno de los más exquisitos que hemos probado. El precio eran sólo 5 yuanes por un pan del tamaño de una torta de pueblo y el sabor y la textura eran únicos. Tenía sésamo y te lo preparaban al momento. Además, en el Barrio Musulmán podías encontrar diferentes puestos de comida rápida, más parecida a la comida marroquí o turca. Del pan no tenemos ni una sola foto porque cada vez que comprábamos uno nos lo devorábamos y al acabarlo decíamos "ay, le hacemos la foto para la próxima vez", y así todas las veces...




En el Barrio Musulmán de Xi'an


Se hace extraño ver chinos musulmanes


Val y Vic en el Barrio Musulmán de Xi'an

Cocinando en el Barrio Musulmán de Xi'an

    El otro lugar en el que probé algo diferente fue una franquicia de bebidas. Tienen desde cafés hasta chocolates o batidos de diferentes sabores. Se llama Coco Café. Lo que más me gustó de todo lo que probé fue un café con leche cremoso al que le agregan unas esferas gelatinosas que según bebes con la pajita gruesa que le colocan, puedes ir sorbiéndolas y se te quedan en la boca junto a la bebida hasta que las vas masticando. Es una sensación extraña la primera vez que las comes; a las niñas no les gustó la sensación, pero a mi me encantó y cada vez que pasaba por algún establecimiento de esta franquicia no podía evitar pedir uno.

Variedad de bebidas en Coco Café (Shanghai)

Mi favorito: café con leche y esferas gelatinosas


    Haber pasado más de dos semanas en China nos permitió hacer un resumen para corregir algunas ideas equivocadas que teníamos acerca de la gastronomía china:

* En china el arroz lo comen blanco y como acompañante de todas las comidas. Lo usan para dar contraste a los sabores fuertes de los platillos principales.

Este tipo de arroz lo preparan sólo en lugares turísticos y cuesta 7 veces más que el arroz blanco
Los rollitos de primavera no los hacen en todas partes y generalmente los hacen o pequeñines como aperitivos o grandes como un bocadillo de desayuno.

Mini Rollitos de Primavera en The Grandma's

Maxi Rollito de Primavera en la calle Wanfujing

Suelen comer con bastante picante, aunque no todos los platos son picantes. El picante  más utilizado es el de Cayena (que pica, pica, pica y pica)

Dumplings con picante de Cayena

Uno de los platos más picantes que probamos

Picante no, lo siguiente...

* Los insectos y demás bichos que suponemos son los platos principales de los chinos, no son más que un atractivo turístico. Ellos no lo incluyen en su dieta y la mayoría no los ha comido jamás.

Los pescados te los venden vivos, así como las ranas, tortugas, anguilas etc… en cualquier supermercado e incluso en algunos restaurantes los tienen en peceras gigantes para que lo escojas antes de mandar a que el chef te lo cocine. Más fresco, imposible.

Preparan, venden y consumen una especie de turrón que son muy ricos. Los hacen con frutos secos y tienen un sabor como las almendras garrapiñadas.

Los Dumplings y los Dim Sum pueden parecerse, pero cuando los pruebes notarás su diferencia. Los primeros son una especie de panecillos fritos rellenos (los de gambas o los de espinacas eran mis favoritos) y los mejores que nos comimos eran de una franquicia llamada Yang's Dumplings, mientras que los segundos son al vapor y generalmente no son rellenos. Son como un panecillo que puedes usar para acompañar la comida.

Cocineros en Yang's Dumpling

Yang's Dumpling, uno de los mejores especialistas en Dumplings

Los Noodles tienen tantas variedades de preparación que no encontramos uno igual a otro. Eso si, todos exquisitos.

        Si tuviéramos que decidir por uno sólo de los restaurantes que conocimos, sería bastante difícil. Sin embargo, en Shanghai hubo uno al que fuimos en dos ocasiones, además de porque la carta la tenían muy bien escrita en inglés, porque la comida era fabulosa, variada, abundante y mucho más barata de lo que podrías pensar en relación calidad – precio. Es una franquicia que se llama The Grandma’s y hay varios en diferentes lugares de Shanghai. En nuestro siguiente viaje a China espero poder comer nuevamente en alguno de estos restaurantes.
The Grandma's Restaurant

Cerdo al horno cocinado con pescado

Patatas horneadas con especias

Cerdo agridulce

Parece que estaba buena la comida de The Grandma's

Un poco de todo, pero todo exquisito

Tofu y maíz asado

The Grandma's 

Parte de la carta de The Grandma's

Esperando que nos trajeran la comida en The Grandma's

Costillas picantes

Alitas picantes