Viajar...

"Viajar te deja sin palabras y después te convierte en un narrador de historias" Ibn Battuta

La vida es nuestro Gran Viaje: comer fuera de casa, ir de paseo por un parque, descubrir un rincón desconocido, divertirnos en un río o atravesar el Atlántico, todo forma parte de nuestra gran experiencia.

"¡Ah, los lugares a los que irás!" Dr. Seuss





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miércoles, 16 de septiembre de 2015

Beer Weekend (Bruselas) - Más de 400 variedades de Cerveza Belga al mejor precio

    Bruselas, además de ser la Capital de Bélgica y de la Unión Europea, es también una ciudad que se ve representada por temas como el Cómic, el Chocolate, los Mercadillos Navideños o la Cerveza.  

Grand Place de Bruselas - Beer Weekend
    Desde hace varios años, se ha convertido en una tradición que los primeros días de Septiembre se celebre en la Grand Place de Bruselas el Fin de Semana de la Cerveza o Beer Weekend. Este año, los días 4,5 y 6 de Septiembre, la Grand Place recibió a miles de personas que deseaban degustar más de 400 variedades de cervezas. Un punto importante: la entrada es gratuita y las cervezas tienen un precio más económico que de costumbre. ¡Buen comienzo!


Más de 400 variedades de cerveza en la Feria de la Cerveza (Bruselas)

Miles de personas acuden cada año para degustar las mejores cervezas

    El sistema para disfrutar de la feria es súper sencillo y dinámico, es muy parecido al utilizado en las ferias de los pueblos donde se compran fichas que luego entregas cuando vas a subirte a alguna atracción. Primero, debes ir a las taquillas para comprar los Tokens (unas chapas diseñadas con el motivo de la feria y que funcionan como fichas) y adquirir una ficha especial para la copa o vaso de cerveza. Por las cervezas había que pagar generalmente entre 2 y 4 tokens, dependiendo del tipo de cerveza que escojas. Al momento de pedir la cerveza, entregas la cantidad de tokens que sean necesarios y la ficha amarilla. Una vez que te has bebido la cerveza, debes devolver el vaso al mismo lugar donde pediste la cerveza para que te regresen la ficha amarilla ya que sin ella no podrás seguir pidiendo bebidas porque es la garantía del vaso.

Tokens canjeables por cervezas en la Feria...

    Para beber la cerveza, tienes algunas mesas al rededor de los kioscos donde puedes detenerte a beberla con calma o, si lo prefieres, puedes ir andando para disfrutar de los grupos de música que se reúnen en la Grand Place.



Siempre dispuestos a dar una sonrisa a la cámara...

Alegres, divertidos, cerveceros...

Diferentes grupos musicales amenizan la fiesta...

    El ambiente es alegre, la cerveza (en todas sus variedades) es exquisita y la oportunidad de compartir con gente que viene de diferentes partes del mundo, hacen de este Beer Weekend un fin de semana ideal para despedir el Verano y dar la bienvenida al Otoño. Lo más interesante ha sido poder descubrir que la cerveza no es sólo cerveza. Una vez que visites el Beer Weekend de Bruselas, comprenderás que la cerveza no sólo es para ver los partidos de fútbol o para las terrazas de verano... Cada una tiene su forma de presentación (y su vaso específico), su temperatura ideal de consumirla, su toque característico y su sugerencia para acompañar determinados platos, incluyendo las que son recomendadas para comer chocolates...  

Entre las cervezas que más me han gustado, están la Liefmans on The Rocks, con su toque de frutas silvestres; la Bourgogne des Flandres con su base de Lambic; la Tripel Karmeliet con sus 8,4º de alcohol; la Kriek Belle Vue y la Leffe que, pese a tener más grados de alcohol (9º), se bebe de una manera muy cómoda por su exquisito sabor.

Liefmans on The Rocks: un sabor a frutas diferente

Hay una cerveza para cada gusto...

Buffalo: concentrada y fuerte, pero deliciosa

Y como 3 días no son suficientes para probar la gran gama de cervezas, siempre puedes hacer como yo y alargar tu estancia para visitar los diferentes bares de Bruselas o de las ciudades cercanas como Lovaina, Amberes, Brujas, Gante o Malinas, donde las cervezas y la gastronomía son una verdadera experiencia para el paladar. Pero de eso ya os contaré en otra oportunidad...



domingo, 10 de abril de 2011

Tánger, la puerta de África que mira hacia Europa

 

Aeropuerto de Tánger, Marruecos.

"As Salam Ailekum", escuché decir a aquel hombre. Después de eso, nada más salir del aeropuerto, la tibia brisa mediterránea y los rayos del inclemente sol me convencieron de que la aventura había comenzado... Aquello que está tan cerca y a la vez tan lejos, el límite entre dos continentes. Y yo estaba a punto de sumergirme en esa sensación de placer producida por lo desconocido: ya no tuve duda, estaba en territorio Africano.

Tánger, la Puerta de África que mira hacia Europa
De todo lo que había escuchado y leido acerca de Marruecos, tenía presente algo que recomiendo poner siempre en práctica: "el regateo es la base de cualquier negociación". Antes de subir al taxi, pregunté por cuánto me llevaría al hotel y, aunque no se me da muy bien eso de "más barato por favor", terminé negociando la mitad de lo que inicialmente me había indicado el taxista que me costaría. Primer logro, excelente!

Recuerdo que durante el recorrido (aproximadamente se tarda una hora en llegar del aeropuerto de Tánger al centro de la ciudad), no pude evitar pensar en lo mucho que nos quejamos día a día del tráfico y los conductores, de los que irrespetan las señales en alguna oportunidad y de lo que denominamos caos en las grandes capitales como Madrid. Pero aquello era otra cosa, era un contínuo sonar de las bocinas y los peatones debían asegurarse de acelerar el paso (aunque la señal estuviera a su favor) para evitar ser pillados por los coches, cuyos conductores no asomaban la más mínima intención de detenerse ante ningún semáforo colorado.

Al llegar al hotel, como era pronto, decidimos salir a recorrer los alrededores. Una mezcla de culturas se hacía cada vez más evidente. La huella de los españoles, la separación entre hombres y mujeres musulmanes, la influencia de la apertura occidental y los aromas (¡Oh, esos aromas!) son algunas de las cosas que te maravillan en este territorio de contrastes.

Azafrán, Menta y Cordero
 
Kefta, delicioso.

Como los viernes en casi cualquier restaurante de Tánger se puede disfrutar de un Cuscús de Cordero (los hay de pollo y pescado, pero el de cordero es la especialidad), nos fuimos a degustarlo. Desde ese día quedé prendada de su sabor, su textura y hasta su presentación; hasta me compré como parte de los souvenirs una "cuscusera" para experimentar en casa preparando diferentes versiones de este plato típico marroquí. En el Gran Zoco se consigue de todo!

Indiscutiblemente, hay que probar parte de su gastronomía: el Cuscús, el "Kefta" que es un plato de carne preparado en una cazuela de barro con un huevo y una salsa picante - el mejor que he probado fue en un restaurante ubicado en la Avenida Mohamed VI, frente al paseo marítimo - el khobz, pan marroquí que te da la sensación de no saber si es pan o galleta, por lo que resulta ideal para acompañar comidas y hasta para disfrutarlo sólo.

Pero como me encanta el dulce y los postres nos pueden faltar, encontré un lugar estupendo, la pastelería La Española, donde tienen gran variedad de delicados pastelillos, tartas, galletas y otros dulces preparados con miel y ajonjolí que te proporcionarán la energía necesaria para continuar recorriendo los rincones de Tánger.

 
Un paseo en Camello siempre es una gran experiencia.
Atlántico y Mediterráneo
En Tánger tenemos dos opciones para disfrutar del mar: la playa bañada por el mediterráneo, que es donde está el puerto, y las playas semi virgenes del Atlántico.

En las primeras, nos encontramos con gran cantidad de visitantes y "observadores", pues es habitual que al final de la jornada laboral se dirijan a la playa para observar el mar y, por qué no, a las turistas que se lucen con sus bikinis.

En esa playa, me encontré con un marroquí, propietario de dos camellos que por unos 5 Euros (unos 60 Dirhams) me hizo dio un paseo por la playa subida a un camello por una media hora. Una experiencia excelente!!

La segunda playa, la del Atlántico, es bastante más fría, pero sólo ver los diferentes tonos de azul en un agua mucho más cristalina, te hacen sentir en un paraíso natural.

¿Me puedo sentar?
 
Una bebida universal.

En las prolongadas avenidas, las terrazas de los "salones de Té" son fundamentales y resulta curioso descubrir que en ellas sólo se sientan hombres. No es bien visto que las mujeres musulmanas se sienten a beber un té a la menta como lo hacen ellos. La primera vez que me dispuse a degustar un fantástico té a la menta, servido en unas preciosas teteritas de plata, tuve que preguntar si podía sentarme por aquello de que "al lugar que fueres haz lo que vieres". Pero no hay de qué preocuparse, se puede uno sentar sin problema, aunque es cierto que las miradas de "estás fuera de sitio" me acompañaban cada vez que hacía un descanso en alguno de estos salones.

El refugio de Hércules
Una de las excursiones que vale la pena hacer es la visita a las Grutas de Hércules. Ubicada a unos 14 kilómetros del centro, se encuentra la cueva de Hércules, donde cuenta una leyenda que el legendario personaje se fue a descansar luego de realizar sus doce tareas. Las vistas que el interior de estas cuevas ofrece del Estrecho de Gibraltar son una maravilla y escuchar el reventar de las olas que inundan la gruta cuando la marea sube, al mismo tiempo que observamos como se funde el azul del cielo con el del mar, son un recuerdo inolvidable.

Tres días en Tánger no son suficientes porque siempre quedaremos con ganas de más, aunque sí bastarán para acercarnos a un Reino mágico, con otra cultura, otro ritmo y otro estilo de vida. Sin duda alguna volveré a Tánger y también apartaré unos días para recorrer ciudades como Marrakech, Agadir, Tetuán, Chefchaouen, Casablanca, Essaouira, Agadir y Fez.

Grutas de Hércules, Tánger. Marruecos.